Bauhaus

28 04 2008

Walter Gropius, fundador y primer director de la Bauhaus, fue ayudante del arquitecto Behrens en la “Fábrica de turbinas de la AEG” en Berlín en 1908/9, edificio que inauguró la nueva arquitectura industrial alemana. Dos años después Gropius y Meyer construyen la “Faguswerk”, proyecto que a juicio de varios críticos supera al de Behrens, ya que concibe la fachada entera de vidrio por primera vez, reduciendo los elementos sustentantes a delgadas columnas de acero, sin tener que situar ningún elemento de sujeción en las esquinas. Cuando asume la dirección de la Bauhaus, continúa ejerciendo su labor como arquitecto con numerosos ejemplos, aunque su obra principal fue la construcción del edificio de la propia “Bauhaus” en Dessau en 1925/26. Dispone la planta del edificio en forma de una doble “L” articulando los diversos cuerpos del mismo a través de diferentes ejes. Valora los volúmenes nítidos, predomina la línea recta, suprime cualquier decoración, todo el paramento aparece recorrido por el cristal (cerrando y a la vez abriendo el espacio), la utilización del hormigón armado, todo ello es un claro exponente de los nuevos ideales arquitectónicos de los primeros años del siglo XX, el funcionalismo y la racionalidad.

Hannes Meyer, colaborador de Gropius, inaugura con su dirección al segunda etapa de al Bauhaus, en Dessau, caracterizada por una especial atención a la arquitectura funcionalista y social y un aumento de la producción.

Por último cabe hablar del arquitecto Mies van der Rohe que sucedió a Meyer como director en la tercera y última etapa de la escuela. Al igual que Gropius, Mies colaboró con Behrens y en su producción temprana se nota su influencia. Podemos decir que en su obra se aprecian los principios del neoplasticismo en el uso casi exclusivo de la cubierta plana, en la continuidad horizontal de los espacios y en la atención por las cualidades plásticas de los materiales empleados. Siendo director de la escuela recibió el encargo para realizar su obra más significativa en Europa, el “Pabellón Nacional de Alemania en Barcelona”, construido para la Exposición Internacional de 1929 que, en la actualidad se ha reconstruido en su emplazamiento original. Está realizado con mármol, acero y cristal a base de una estructura de pilares de acero cruciformes que sujetan una cubierta plana. Las paredes del interior, solo cumplen funciones de cierre, son de mármol y los cierres del exterior de cristal. Destaca el cruce de los planos construidos, a base de líneas perpendiculares, dando como resultado una geometrización del espacio que ejerció una gran influencia posterior. Su entorno natural casa perfectamente con la idea de Mies al respecto, por lo que el agua juega un importante papel. Con la subida de Hitler al poder en 1933, la escuela obtuvo la consideración de “escuela de degenerados”, con lo que las aulas se clausuraron y sus profesores fueron perseguidos, motivo por el que algunos de ellos emigraron a otros países. Mies se dirigió a Estados Unidos donde, por su alto nivel de desarrollo fue terreno propicio para las experimentaciones del tipo Bauhaus.

(http://arte.laguia2000.com/)

 

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